Hay una despedida eterna, entre el cuerpo y el alma
un abismo obligatorio, un paso ineludible
una anestesia... una intensa anestesia
que nos libra del eterno envejecer.
La muerte, es el humo que se filtra poco a poco por la ventana,
por debajo de la puerta llena de cerrojos,
por la chimenea inversa cargada en ceniza.
La muerte es el agua desatada
corriendo río abajo, desencausada
fresca pero terrible...
con fluviales repleto de llantos de un pavor inquietante
Son los ojos cabisbajos,
los años estremecidos
el silencio postrado definitivamente, en forma de adios
es el desastre, la calma,
la sabidurìa del creador.
La muerte trae lutos que nos parecen interminables
pensamientos trasnochados
hombres y mujeres en sosiego.
Párpados gastados y tristezas tan roidas
noches tormentosas,
llantos infinitos
Aventar desde la ventana un garabato de palabra,echarme al silencio sideral,invocar la tristeza con melodía para complicadosy empezar de una vez por todaseste desplome pesonalSoy como una mujer de ciento y treinta años,con un siglo de aflicción pulverizada treinta estaciones de desamormedio kilo de memoria fotografica,y un lenguaje gesticularque obsequio de forma deliberadaSe vive desmesuradamente...¡Mentira!aveces si acaso vivimos - y con cautela. ¡ciento y treinta años de cautela!No, eso seria errar cìclicamenteYo alguna vez vivi los excesosy ame ... ame por completo/ a medias/ descalza y desnuda.¡Ciento y treinta años!Ay...como quisiera fugarme del cuerporegresar a los delirios, retornar a la locuray volver amar como los inmortales.
...
Cuando fumaba sentía que el humo me hacía más fuerte,jugaba a ser tóxica, para no parecer ingenua....y cuando realmente perdí la ingenuidad, lo deje.Adolecencias como la mía resquebrajan los adentros,se te convierte el corazón en un cenicero de bar.y el recuerdo te deja cuentos innombrables y amores locos.Con los años uno madura y comulga una verguenza diaria,un cierto temor a ser uno mismo..porque por lo descabellado que parezca,siempre queremos "encajar", "lucir bien"He aquí el juego mental del teatro que llevamos,miles de escenarios y un sólo libreto....diferentes actores, sin ningun guión.Al final nos marchitamos sin siquiera haberlo disfrutado,y creo que siempre la nostalgia será para nuestra adolescencia,que extraño ese sentimiento de añorar algoque dejamos voluntariamente.