lunes, marzo 17, 2008

desahogo

Escucho casi de forma insonora el susurrar de mis adentros;
Solloza un llanto impotente...
como aire vencido,
como afluente estancada, que no deja dormir.

Despierto en las madrugadas aun oscuras,
sintiendome extranjera de mi cuerpo.
El universo de las cosas se revienta,
dejando solo tonalidades de grises opacos...
sófoca, aniquila, toda materia...
toda virtud divina.
Sublime fue siempre mi palabra favorita,
ahora estoy muy lejos...
lo vano me absorbe... lo mundano me traga
tengo el alma deteriorada.
Tanto mundo, y tan poco cielo.

sábado, marzo 08, 2008

sim-ple

Y de que sirve la juventud,
si el amor desaprueba todo camino,
si las hormonas alborotadas se esconden calladamente
para no sufrir los males mundanos

De que sirve... sentir la rabia y el deseo
desbordar la mente brevemente
en diez mil cicatricez imaginarias
de temor y pecado.

Se esfuma la belleza en nuestros espejos,
y el tiempo, implacable
hace vieja nuestra mirada;
aun así, nuestro corazón sea de chicos.

La eternidad,
no es palabra para hombres;
pero ¿y qué?
si el breve tiempo no se goza
ni se sufre...
tan pendiente la humanidad
de las superficialidades....
que ni el amor ni el amorío...
logran siquiera acariciar