Huir...
esquivar...el mundo moralista,
sin dejar de preservar el alma
el agua interminable, que enciende los adentros.
Huir, con cuidado...
y no espantarse de la trivialidad,
del hombre y la mujer de trayectoria uniforme.
... pecar con cuidado, a no lástimar,
adentrarse a monólogos que borren de nuestros actos,
todo ocultismo y toda verguenza infundada.
Ser apasionado al amor... y ser fiel al amorío...
(No al hombre... al amorío!...)
El hombre va... el amorío siempre viene!

2 comentarios:
Hola, con ese final me siento mas de paso que antes.
Estan muy buenas tus reglas. La pasion siempre. Y la libertad, la de ser, la de pensar...
Un abrazo.
Lejanamente tuve un "deja vu" con un poema mío llamado UNA MORAL, Lili lo subió a LAHOJA.
No obstante eres tan original que no caben las comparaciones.
Fresca, con inteligentes juegos de palabras y más que eso, con UNA IDEA.
Saludos,
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